La Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras (RMPCPy) publicó “La palabra en disputa: Diagnóstico y acciones frente a la violencia de género digital en Paraguay”, un estudio que analiza la violencia de género en entornos digitales como una continuidad de las violencias históricas que han limitado la participación de las mujeres en el espacio público.

Informe documenta hostigamiento a periodistas en entornos digitales. Foto: Ilustrativa
De acuerdo a lo informado, el informe examina cómo estas prácticas afectan particularmente a periodistas y comunicadoras, buscando desacreditar su trabajo profesional y dañar su vida privada, identidad e integridad mediante insultos, campañas de difamación, amenazas, exposición de datos personales y otras formas de hostigamiento en línea.
“La palabra en disputa” se apoya en entrevistas en profundidad a cinco mujeres con voz pública: periodistas y comunicadoras paraguayas de alto perfil, quienes describen impactos concretos de esta violencia en su vida íntima y en el ejercicio de su profesión.
Autocensura, retraimiento en redes sociales y modificaciones en sus decisiones editoriales para priorizar su seguridad son algunos de ellos.
Situación de las periodistas y comunicadoras
Una encuesta realizada por la Red en 2022 a nivel nacional reveló que ocho de cada diez comunicadoras sufrieron acoso sexual, principalmente ejercido por personas en posiciones de poder dentro del ámbito laboral.

Informe «La palabra en disputa». Foto: Gentileza
En 2023, organizaciones como Tedic identificaron múltiples formas de violencia digital contra periodistas y advirtieron que los ataques se intensifican cuando cubren temas sensibles como corrupción, derechos humanos, género o diversidad sexual.
Además del diagnóstico, la publicación incorpora kits de seguridad digital dirigidos a periodistas y comunicadoras, con recomendaciones y herramientas prácticas para fortalecer la protección de datos, la gestión segura de redes sociales y la prevención de riesgos en entornos digitales.
La violencia digital contra mujeres periodistas no es un fenómeno aislado. Sus efectos reducen la capacidad de fiscalizar al poder, restringen el debate público y afectan directamente la calidad democrática. Defender la palabra de las mujeres en el periodismo es una condición necesaria para una democracia plena.






