Mucho misterio rodea la muerte del director de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, Luis Esquivel Ugarte, quien el día de ayer, domingo, fue hallado sin vida en el interior de su vivienda en el barrio Sajonia de Asunción.

Caso director de Tacumbú: realizan pruebas de nitrito y nitrato a su esposa. Foto: Archivo/Redes
En el marco de la investigación, la Policía realizó la prueba de nitrito y nitrato a la víctima y a su esposa, a fin de detectar restos de pólvora y determinar quién efectuó el disparo; igualmente, se incautó de la escena un arma de fuego y un proyectil.
Así mismo, en la mañana de este lunes el Dr. Pablo Lemir encabezó la autopsia al cuerpo de Esquivel, quien presentaba un disparo de arma d fuego a la altura de la cabeza.
El médico forense descartó que otra persona haya realizado el disparo y manifestó que la trayectoria de la bala fue de derecha a izquierda, levemente de arriba hacia abajo.
“No tenemos indicios de defensa ni lucha; es decir, no hay moretones ni escoriaciones. Las características son de una herida provocada por la acción de la boca de fuego apoyada a la piel, fuertemente apoyada por la piel”, explicó.
“La herida tiene algunos indicios que hacen pensar en una lesión autoinfligida, antes que una lesión producida por otra persona”, complementó
No obstante, los familiares de Esquivel dudan que se haya tratado de una autoeliminación y sostienen que la víctima era una persona emocionalmente equilibrada, además de estar preparada psicológicamente para enfrentar la responsabilidad y las presiones propias del cargo.
Indicaron además que Esquivel era coleccionista de armas y practicaba tiros con frecuencia, por lo que consideran que no se dejaría amedrentar ante posibles amenazas.
Lo recuerdan como una persona pragmática y de acción, motivo por el cual refuerzan sus dudas de que se trate de una autoeliminación y piden a las autoridades seguir con la investigación.






