El médico forense Pablo Lemir brindó detalles de la autopsia practicada al cuerpo de Alexander Arsenio Espinoza Ferreira, el niño de 11 años con trastorno del espectro autista, que fue hallado sin vida en el Arroyo Ñeembucú, en Pilar.

Confirman que niño con TEA murió ahogado y descarta rastros de violencia. Foto: Armada
El profesional señaló que el cuerpo ya no tenía características para ser reconocido por el avanzado estado de putrefacción, pero fue identificado a través de piezas dentarias.
Según manifestó, la causa de fallecimiento fue asfixia por inmersión en curso hídrico (ahogamiento). “Con la autopsia confirmamos que se trata de Alexander. La putrefacción hizo que sea imposible identificar el cadáver y la identificación se realizó a través de características dentarias”, señaló.
“La causa de muerte más probable en este caso es una asfixia por ahogamiento, aunque no tenemos mucho material biológico para determinar la causa de una manera totalmente segura”, complementó.
Lemir mencionó que “gran parte de los tejidos blandos han sido devorados por depredadores acuáticos y eso hizo que se haya perdido parte de los pulmones y otros tejidos blandos”.
En otra línea, el forense indicó que no se hallaron rastros de golpes ni fracturas en el cuerpo, lo que descarta indicios de violencia y todo apunta a que se trató de una muerte accidental.
“No encontramos elementos traumáticos que nos hagan sospechar que haya sido víctima de un golpe. Creemos que falleció el mismo día de su desaparición (domingo 4 de enero)”, subrayó.
Finalmente, manifestó que el cuerpo de Alexander fue entregado a una funeraria, que lo llevará hasta la ciudad de Pilar para el último adiós.
Cabe recordar que Alexander desapareció el 4 de enero en la ciudad de Pilar y luego de varios días de intensa búsqueda, su cuerpo fue hallado el día de ayer, jueves 8, en aguas del arroyo Ñeembucú, zona donde fue visto por última vez el mismo día de su desaparición.







