Cada 30 de julio, en el mundo se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, la fecha fue instituida en el año 2013 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el objetivo de concienciar sobre la alarmante situación de las víctimas de tráfico humano, así como promover y defender la protección integral de sus derechos fundamentales.

El tráfico de humanos es la nueva esclavitud. Foto referencial IP
En nuestro país, este flagelo refleja cifras alarmantes, de las cuales el 76% de las víctimas son mujeres y por lo general, son mujeres provenientes del interior del país, la mitad de esta cifra corresponde a menores de edad. El crimen organizado también se modernizó y migró hacia las redes sociales para observar, embaucar y captar a sus víctimas.
La Organización Internacional para las Migraciones advierte que las víctimas de esta modalidad ya provienen de más de 80 países. Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, los tratantes actúan principalmente de dos formas: publican anuncios engañosos o contactan directamente a personas previamente seleccionadas.
Los depredadores abren perfiles en las aplicaciones de mensajerías, en muchos casos, fingen una personalidad amistosa para ganar la confianza de la futura víctima y en otros casos, publican falsas ofertas laborales para captar a personas vulnerables.
El fin del tráfico de seres humanos, por lo general apunta al negocio sexual, pero en nuestro país, tenemos el régimen del criadazgo, una situación que también se clasifica como trata de personas con fines de servidumbre.
Según los datos del Ministerio de la Niñez, siete de cada diez víctimas de trata en nuestro país, sufrieron criadazgo y este sistema predomina en el interior del país, siendo esta una práctica histórica muy arraigada que expone la desprotección de los niños y adolescente paraguayos.
En las últimas horas, hemos visto que una mujer fue imputada por someter a una adolescente al régimen de criadazgo. Así también, capta la atención de la prensa y de la sociedad en general, el hecho que está siendo investigado en torno al ciudadano argentino que fue imputado por rapto de una menor, cuyas evidencias están llevando la investigación hacia un presunto hecho de trata de personas y pornografía infantil. Ambos casos demuestran que, lastimosamente, la trata de personas es un flagelo presente en nuestra sociedad.
Las personas que tengan sospecha o conocimiento de casos vinculados a estos delitos pueden llamar de forma confidencial al 147 para reportar vulneraciones que involucren a niños, niñas o adolescentes. Línea 137: Orientada a la atención de mujeres víctimas de violencia o simplemente dar aviso a la policía a través del 911.






